Estudiantes tiene filiales en distintos puntos del país y del mundo. En cada una, socios, hinchas y familias se organizan para sostener el vínculo con el club, acompañar a quienes viven lejos de La Plata y representar los valores de la institución en sus territorios.
A través de la Coordinadora de Filiales, el club acompaña ese trabajo, articula iniciativas y busca darle mayor visibilidad. Conociendo Filiales nació con ese objetivo: contar las historias, las actividades y los recorridos de quienes hacen Estudiantes lejos de UNO y del Country Club de City Bell.
- Conociendo Filiales I: Mar del Plata
- Conociendo Filiales II: Bariloche
- Conociendo Filiales III: Londres
- Conociendo Filiales IV: Catamarca
- Conociendo Filiales V: Rosario
- Conociendo Filiales VI: Zona Sur
- Conociendo Filiales VII: Córdoba
De La Plata a la tierra colorada
César Starna llegó a Misiones en 1988. Tenía 26 años, se había casado y comenzaba una nueva vida a más de 1.100 kilómetros de La Plata. La mudanza cambió su ciudad, sus rutinas y su paisaje, pero había algo que no lograba reemplazar.
“Me faltaba Estudiantes. Me faltaba mi vida”, cuenta.
Su historia con el club había comenzado varias generaciones antes. Su abuelo, inmigrante italiano, trabajó en el alambrado del viejo estadio de 1 y 55. Después siguieron su padre, él, sus tres hijos y, más tarde, sus nietos.
En Posadas, César buscaba cualquier forma de mantenerse cerca. Cuando necesitaba noticias, iba a un teléfono público y llamaba al Country Club. La televisión apenas mostraba unos minutos de los partidos y, muchas veces, la única alternativa era esperar hasta la noche para conocer el resultado.
También empezó a recorrer las canchas de la zona. Miraba partidos de la liga local, encontraba algunos hinchas y volvía siempre a la misma idea: construir un lugar para Estudiantes en Misiones.
La filial fue reconocida en el año 2000. Aquello que había comenzado con reuniones y búsquedas individuales adquirió una forma concreta: un espacio donde los pinchas de la provincia pudieran encontrarse, organizarse y dejar de vivir al club cada uno por su lado.
Una casa para mirar los partidos
Uno de los primeros puntos de reunión fue la casa del doctor Ángel “Cacho” Repetto, nacido en Chajarí y radicado en Misiones. Conocido en la provincia como “el doctor de los pobres”, construyó una extensa trayectoria profesional marcada por la cercanía, la humildad y el reconocimiento de distintas generaciones de misioneros.
Cuando tener decodificador todavía no era habitual, su casa se convirtió también en un lugar para mirar a Estudiantes.
“Nos íbamos a la casa, nos juntábamos y vivíamos los partidos ahí”, recuerda Gastón Starna.
Allí siguieron encuentros que desde Misiones no siempre eran fáciles de ver y allí compartieron el campeonato de 2006. Alrededor de aquella televisión, la filial fue sumando reuniones, recuerdos y personas.
Con el tiempo llegaron otros hinchas. Algunos habían nacido en Misiones; otros se habían instalado allí por trabajo, estudios o decisiones familiares. Claudio Tedesco, platense, se mudó a Posadas hace más de una década y una de sus primeras búsquedas fue la filial.
Hoy participan alrededor de 30 personas de Posadas, Santa Ana y otras localidades de la provincia. Cada camiseta que aparece en una calle, cada publicación en las redes y cada viaje permite encontrar a alguien más.
Gastón, nacido y criado en Misiones, lo resume con una frase: “Cuando voy a La Plata soy el Misio y acá soy el pincha”.
De la escuela del “Bocha”
La historia de la Filial Eduardo “Bocha” Flores tiene una particularidad: no quedó limitada a las reuniones, los viajes o los partidos frente al televisor. De su trabajo nació también Estudiantes de Posadas.
Cuando el grupo quiso incorporarse a la competencia local, se encontró con que no podía hacerlo jurídicamente como filial. La respuesta fue crear otra institución y comenzar desde cero: reunir jugadores, inscribir equipos, conseguir recursos y sostener cada fin de semana de competencia.
Estudiantes de Posadas comenzó su recorrido en la Liga Posadeña en 2004. En la actualidad compite en Primera División y reúne alrededor de cien jugadores.
El crecimiento nunca estuvo acompañado por una estructura sobrada. El club se sostuvo mediante ventas, aportes, gestiones y el trabajo de quienes se acercaban cada vez que aparecía una necesidad.
“Nos pasamos laburando para mantener el club”, explica César.
En la tierra colorada, Estudiantes dejó de ser solamente una bandera colgada en una reunión o una camiseta utilizada para viajar. Pasó a tener entrenamientos, planteles, partidos y un lugar dentro del fútbol de la provincia.
La filial también acompaña las jornadas de captación que el club realiza en Misiones. Recibe a quienes llegan desde La Plata, colabora con la organización y acerca a chicos de la región a una posibilidad que, durante muchos años, parecía demasiado lejana.
Eduardo “Bocha” Flores viajaba a Misiones una o dos veces al año para observar jugadores y participar de pruebas. En esas visitas construyó, desde su sencillez, una relación cercana con quienes comenzaban a darle forma a la filial.
El grupo eligió su nombre como reconocimiento a esa relación. El Bocha representaba una parte central de la historia de Estudiantes, pero también era alguien que llegaba a Posadas, compartía tiempo con ellos y ayudaba a llevar el club hacia el interior misionero.
Uno de los recuerdos más importantes ocurrió durante una visita en la que Flores y José Luis “Tata” Brown llevaron la Copa del Mundo a Misiones. La actividad coincidió con el cumpleaños del doctor Repetto y convocó a numerosos hinchas.
La imagen quedó entre las más valiosas de la filial: los campeones, la Copa y la tierra colorada alrededor.
Cuando Estudiantes llegó hasta ellos
Durante muchos años, para ver a Estudiantes había que salir de Misiones. César llegó a viajar en un camión que transportaba mandioca para asistir a un partido contra Mandiyú en Corrientes. Volvió en otro vehículo, cubierto por la tierra del camino.
Después vinieron los autos, los colectivos, los aviones, las noches en terminales y los regresos por rutas equivocadas. La filial viajó a Paraguay, Santiago del Estero, La Plata y distintos puntos del país. Muchas veces, la única alternativa fue ver el partido y regresar inmediatamente.
Organizarse permitió repartir gastos, compartir alojamientos y convertir en posibles viajes que individualmente resultaban muy difíciles. Cada salida fue dejando amistades con hinchas de otras filiales, contactos en distintas provincias y una red dispuesta a ayudar cuando alguien necesitaba guardar una mochila, conseguir un lugar o completar un auto.
En 2015, por primera vez, la dirección del viaje se invirtió. Crucero del Norte jugó en Primera División y Estudiantes llegó a Misiones.
Gastón había nacido y crecido en Posadas. Aunque tenía familia platense y había viajado muchas veces, siempre era él quien debía salir de su provincia para encontrarse con el club. Aquella vez, Estudiantes estaba en su ciudad.
La filial se acercó al alojamiento, pudo encontrarse con el plantel y asistió al partido. Gastón compartió la experiencia con su hija, que había sido bautizada el día anterior. El abuelo encontró una forma de completar la escena: primero había sido el bautismo en la iglesia; ahora llegaba el bautismo pincha.
“Fue muy emotivo que Estudiantes esté acá, en mi lugar”, recuerda.
Viajes, encuentros y acciones
Los últimos años volvieron a movilizar a la filial. Las finales, los partidos internacionales y las presentaciones en ciudades más cercanas permitieron reorganizar el grupo y encontrar nuevos hinchas.
En uno de los viajes a Santiago del Estero, Gastón y su hermano salieron desde Misiones en un colectivo de línea. En Corrientes y Chaco empezaron a subir otras personas con camisetas de Estudiantes. Hasta entonces no se conocían, pero terminaron compartiendo el recorrido, el partido y contactos que todavía conservan.
“Es increíble cómo hay tanta gente de Estudiantes que uno ni se imagina”, cuenta.
Gastón nació en Misiones en 1991. Su padre no le dio demasiadas posibilidades de elegir el equipo, aunque él asegura que fue una de las mejores cosas que le ocurrieron.
Ser de Estudiantes en Posadas no era sencillo. Sus compañeros hablaban de Boca y River, mientras él esperaba hasta la noche para ver unos minutos del Pincha en Fútbol de Primera. Cuando ni siquiera aparecía el resumen, buscaba los goles en otros programas.
“Estar del lado del que le cuesta más, pelearla, trabajarla, que no todo salga de una y fácil. Estudiantes te forma en eso”, explica.
Con los años, esa elección se convirtió en un vínculo cotidiano con su padre, sus hermanos y el resto de la familia. Los partidos son reuniones. Algunas veces en la cancha; muchas otras, frente a un televisor. Antes de cada resultado ya existe un ritual compartido.
“Es el abrazo con mi viejo, que no te lo puedo explicar de otra manera”, dice Gastón.
En la Filial Eduardo “Bocha” Flores, esa historia familiar se amplía. Está en quienes llegaron desde La Plata y encontraron compañía; en quienes nacieron en Misiones y aprendieron a vivir al club desde lejos; en los que se reunían alrededor del decodificador; en los viajes, los encuentros y los chicos que hoy entran a una cancha con la camiseta de Estudiantes de Posadas.
Ficha técnica
- Nombre: Filial Posadas “Eduardo Bocha Flores”
- Localidad: Posadas, Misiones
- Fundación: 28/12/2000
- Miembros activos: 30
- Contacto: 3764698628 | email: posadas@filiales.estudiantesdelaplata.com
- Redes Sociales: Instagram @filialposadas.edelp
- Comisión Directiva: César Starna (Presidente) – Claudio Fabián Tedesco (Vicepresidente) – Uriel Perren (Secretario) – Ulrric Elías Cantero (Tesorero) – Dario Mauro Olmedo (Vocal 1) – Luis Gunther (Vocal 2).
