El Club Estudiantes de La Plata comunica con profundo dolor el fallecimiento de Don Miguel Ubaldo Ignomiriello, ocurrido este viernes 7 de agosto, a los 99 años.
Ignomiriello fue mucho más que un entrenador y un extraordinario formador de futbolistas. Su nombre quedó unido para siempre a la historia de Estudiantes como uno de los grandes constructores de una identidad, una manera de enseñar, competir y representar a la institución que se transmitió a través de diferentes generaciones.
Nacido en La Plata el 11 de junio de 1927, desarrolló una extensa trayectoria en el fútbol argentino, en Uruguay y en las selecciones nacionales. Sin embargo, su obra más trascendente nació en las divisiones juveniles de Estudiantes, donde estuvo al frente de la recordada Tercera División campeona de 1965.
Aquel equipo, conocido para siempre como la Tercera que Mata, reunió a una generación de futbolistas que pocos años después transformaría la historia del Club. Juan Ramón Verón, Carlos Pachamé, Eduardo Flores, Oscar Malbernat, Alberto Poletti y Eduardo Manera, entre otros integrantes de aquel proceso, encontraron en Ignomiriello a un maestro que los preparó tanto para el fútbol como para la vida.
Su tarea no se limitaba al entrenamiento ni a la enseñanza técnica. Don Miguel inculcaba disciplina, puntualidad, educación, solidaridad, sentido de pertenencia y respeto por el compañero. Entendía la formación como un proceso integral y sostenía que el crecimiento de un jugador debía estar necesariamente acompañado por su desarrollo humano.
La aparición de aquella generación fue uno de los puntos de partida de la etapa más gloriosa de Estudiantes. Muchos de los jóvenes formados bajo su conducción integraron posteriormente el equipo que, dirigido por Osvaldo Zubeldía, conquistó el campeonato Metropolitano de 1967, tres Copas Libertadores consecutivas y la Copa Intercontinental de 1968 frente al Manchester United.
Su aporte también fue decisivo para la llegada del propio Zubeldía al Club. Fue Ignomiriello quien recomendó su contratación al entonces presidente Mariano Mangano, en una decisión que cambiaría definitivamente el rumbo de la institución.
A lo largo de su vida permaneció estrechamente vinculado con Estudiantes, acompañando los homenajes, compartiendo sus conocimientos y transmitiendo la memoria de una época fundamental. Su palabra fue siempre escuchada con respeto por futbolistas, entrenadores, dirigentes, socios e hinchas.
En diciembre pasado, Don Miguel regresó al Estadio UNO para participar de una Charla Pincha realizada con motivo de los 60 años del título de la Tercera que Mata. Allí volvió a reunirse con varios de sus dirigidos y presentó, junto con Pedro Garay, el libro La Tercera que Mata: el nacimiento de la mística.
Durante aquel encuentro, rodeado por los futbolistas a los que había acompañado desde las divisiones juveniles, recordó la dimensión de la obra construida por aquella generación: “Un equipo chico, de una ciudad chica, campeón en Inglaterra”.
También recibió el reconocimiento y el afecto de quienes habían sido sus alumnos. Gabriel “Bambi” Flores resumió su influencia con una frase que atraviesa la historia del Club: “Antes de Ignomiriello, poco. Después de Miguel, todo.”
En 2025, la Legislatura de la provincia de Buenos Aires lo declaró Personalidad Destacada del Deporte, como reconocimiento a su extensa trayectoria y a una tarea formativa que trascendió ampliamente los límites de una cancha.
El legado de Miguel Ignomiriello permanecerá vivo en cada futbolista surgido de las divisiones juveniles, en cada entrenador dedicado a la formación y en una cultura institucional que entiende al deporte como una herramienta para educar, transmitir valores y construir comunidad.
Estudiantes despide a un maestro, a un protagonista fundamental de su historia y a uno de los hombres que ayudaron a edificar la identidad que distingue al Club en todo el mundo.
La institución acompaña con afecto a sus familiares, amigos, seres queridos y a todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo y aprender a su lado.
Hasta siempre, Don Miguel.
